Estudiantes al Grito de Guerra

 

Un evento ameno acompañado por amigos y no tan amigos, sin embargo, todos inquietos en conocernos y probar cerveza artesanal local. Fue cuando se liberó la música, después de los videos y pláticas, que se le permitió a los asistentes beber del elíxir. Bálsamo fabricado ahí mismo, en el castillito de Villa universidad. Desafortunadamente la bebida no salió como debería y terminamos bebiendo algo más parecido a cebada fermentada que a pisto. Entonces llegaron los renuentes, aquellos que decidieron resistir a la embestida de una bebida con esas cualidades, y compraron más de lo mismo, Tecate y sus parientes, para poder gozar de la velada.

 

Al final sacamos el rosita y con eso le entramos los que seguíamos con la inquietud de ver cuántas vueltas podía dar nuestra cabeza. Al concluir las bandas hicimos una ronda de chistes la cual tuvo una muy baja participación de mujeres, si no mal recuerdo, nuestra amiga, Bony, fue la única valiente. Un agradecimiento a nuestro amigo Francisco Morales que nos brindó el espacio por una cuota simbólica y con quien uno de los integrantes del MIUAS, fabricó la cerveza artesanal… que en esa ocasión parecía más cebada fermentada.